Descripción general
Algunas de las rutas más importantes que se pueden realizar en Andalucí son las correspondientes al Legado Andalusí. Parten de diferentes lugares y todas ellas convergen en Granada, último reducto de la presencia de los musulmanes en la península ibérica hasta la toma de la ciudad en 1492 por los Reyes Católicos, dando por finalizada la reconquista. Con estas rutas pretendemos conocer parte de la historia de España y numerosos lugares de interés cultural en Andalucía. Las rutas se podrán hacer y homologar para obtener un recuerdo de dos formas distintas:
- FORMATO TURISTA
- FORMATO RANDONNEURS
El primer formato deja más margen para disfrutar del cicloturismo, mientras que el segundo tiene un enfoque más deportivo, con un límite de tiempo más exigente.
La fórmula adoptada es muy singular y parecida a la utilizada en el Camino de Santiago. Se basa en el sellado de un carnet de ruta de los peregrinos, en ese caso de los excursionistas. Las distintas rutas en las que se divide son rutas permanentes, por lo que se pueden realizar durante todo el año. Si se desea obtener un recuerdo homologado, se deben respetar las normas detalladas en el reglamento.
Algunas rutas se dividen a su vez en varios ramales que podremos ver con mas detalle en el blog correspondiente.
Historia
Hubo un tiempo en que la Península Ibérica formó parte del Islam. Fue el tiempo de Al Ándalus: ocho siglos de encuentro y pugna entre dos culturas -musulmana y cristiana- que representaron un fenómeno absolutamente singular en la Europa medieval.
Este período de presencia musulmana, prolongado hasta la expulsión de los moriscos, dejó profunda huella en toda la península, pero fue en Andalucía donde el Islam dio sus mejores frutos, visibles aún en el trazado y aspecto de muchos de nuestros pueblos y ciudades y en construcciones y edificios que han merecido en algún caso, por su espléndida belleza y valor emblemático, la consideración de Patrimonio de la Humanidad.
La cultura de Al Ándalus fue profundamente urbana y Andalucía contó con más de sesenta ciudades relevantes cuando en la España cristiana el número no pasaba de siete.
La ciudad islámica repite una serie de elementos fijos. La muralla, con sus torres y puertas, en la que a menudo sobresalía la mole de la alcazaba y el alcázar. Intramuros, la medina, abigarrada y compacta, donde se alzaban la mezquita aljama, los zocos, las alhóndigas, la alcaicería, los baños. Las ciudades más importantes tenían arrabales.
En la ciudad se formaban barrios, habitados a veces por los miembros de religiones minoritarias, mozárabes y judíos. Las calles eran tortuosas y angostas, con grandes lienzos de muro ciego y multitud de callejuelas y adarves, cuyas puertas, cerradas durante la noche, daban acceso al interior de las manzanas donde se encontraban las viviendas, guardando celosamente la intimidad familiar.
Las Rutas de El legado andalusí, o de al-Andalus, pasan por aquellos senderos que antaño fueron trazados para comunicar el Reino de Granada con el resto de Andalucía, Murcia y Portugal, nosotros los adaptaremos a nuestras bicicletas y carreteras transitables.
El legado andalusí recuperó estos recorridos iniciales a través de estas rutas. Ellas nos conducen a más de 280 pueblos, muchos de ellos alejados de los circuitos turísticos habituales, ofreciendo al viajero la posibilidad de disfrutar de paisajes tranquilos, viajar de forma sosegada, degustando sus delicias gastronómicas y dejar correr la imaginación, haciendo presente el pasado y constituyen una invitación a disfrutar de la artesanía, la gastronomía, las fiestas populares y costumbres de las ciudades y pueblos por donde discurren..
Detalles de las diferentes rutas
- Ruta de Al-Isidri
- Ruta de Al-Mutamid
- Ruta de Ibn-Al-Jatib
- Ruta de Almorávides y Almohades
- Ruta de los Nazaríes
- Ruta del Califato
- Ruta de Washington Irving
- Ruta de las Alpujarras
- Ruta de los Omeyas

Origen: Málaga – Distancia: 165 km.
El recorrido de Málaga a Granada descrito por el geógrafo al-Idrisi nos permite conocer el al-Andalus del siglo XII. Esta ruta supone una visita a los pueblos costeros de Málaga Oriental y Granada, así como del valle de Lecrín.
Este recorrido parte de la ciudad de Málaga, y sigue las descripciones de al-Andalus que hizo el geógrafo al-Idrisi, una figura singular que confeccionó el célebre mapamundi con el norte abajo y el sur arriba y realizó numerosas descripciones geográficas que nos permiten saber como era al-Andalus en el siglo XII.
Tiene un papel protagonista en esta ruta la naturaleza, valles, lagunas, bosques de tejo y parques naturales además de la arquitectura, tradiciones, costumbres y gastronomía que están impregnadas de la historia andalusí. Esta ruta cuenta con unas condiciones climáticas especiales, en el tramo entre Málaga y Motril se dan las características necesarias para cultivar frutos que son propios de climas tropicales, los agricultores de al-Andalus se dieron cuenta de esto y transformaron el paisaje en campos llenos de cañas de azúcar.
El viajero en la Ruta de al-Idrisi podrá visitar los pueblos costeros de Málaga oriental y Granada como Nerja, o Almuñecar, calas diminutas y cuevas encantadas, ya en el interior podrá disfrutar de la visión espectacular de los almendros del valle de Lecrín o los humedales en torno a la laguna de Padul para llegar a la soñada ciudad nazarí, Granada.
Ruta propuesta:

Origen: Lisboa – Distancia: dos versiones (523 y 664 km respectivamente)
Esta ruta, con sus dos ramales, abraza el ángulo suroeste de la península Ibérica. Paisajes muy diferentes hacen de ella una de las más ricas, no solo en patrimonio monumental sino también en espacios naturales. Se puede palpar la continuidad histórica de los pueblos del Alentejo y el Algarve con relación a Andalucía occidental, pues hubo un tiempo en que toda esta zona del mundo se llamaba al-Andalus.

Gracias a sus dos ramales, el viajero encuentra el sabor de una época con diferentes matices. Desde Silves, donde el joven al-Mutamid conoció el amor, la poesía y la música, hasta llegar a la ciudad de Sevilla, donde reinó su dinastía, seguimos el rastro de un camino apasionante, que continúa hasta Granada en la Ruta de Washington Irving.
Opción 1: Ramal interior
Opción 2: Ramal costero
Origen: Murcia – Distancia: 403 km
Esta Ruta traza el recorrido que realizó Ibn al-Jatib, último gran polígrafo de la España musulmana, que nació en Loja en 1313 y murió en Fez en 1375.
La Ruta de Ibn al-Jatib destaca por su importancia histórica y los restos árabes que aún hoy se conservan en poblaciones como Lorca, Vélez Rubio, Albox, Baza y Guadix. El visitante encontrará paisajes de gran belleza en la sierra de María situada al norte de Vélez Rubio y Vélez Blanco, donde los aficionados al parapente y al ala-delta cuentan con altos escarpes y el Parque Natural de la Sierra de Huétor, cuyas cumbres son los más hermosos miradores a Sierra Nevada. Durante el recorrido, pueden contemplarse buenas muestras de oficios artesanos como trabajos de forja, alfarería o instrumentos musicales.

Esta ruta, que va desde Murcia hasta Granada, pasando por Almería, y en la que se reconocen la influencia murciana en Andalucía y de Andalucía en Murcia, regala paisajes sembrados de pequeños pueblos que revelan su pasado andalusí a través de un sistema de riego por acequias, restos de una alcazaba, artesonado de una iglesia, en el trazado intrincado de su caso urbano o en las costumbres gastronómicas.
Ibn al-Jatib realizó y relató esta ruta que emprendió en 1347, acompañando al rey Yusuf I. El objetivo de este viaje era comprobar e inspeccionar las defensas de la frontera oriental del reino granadino y para ello atravesaron regiones accidentadas, montañas y desfiladeros y contemplaron la belleza del paisaje de lo que hoy son Parques Naturales formados por pinares y encinas, robles y arces, y que albergan especies animales como águilas, halcones, zorros, cabras monteses o tejones.
Sin embargo, la Ruta de Ibn al-Jatib no sólo destaca por su naturaleza, sino que atraviesa grandes villas con un patrimonio monumental que fascinará al viajero, ya que está jalonada por torres, baños, castillos como el de Lorca, que domina la ciudad, o el castillo-alcázar de Vélez Blanco, restos de alcazabas y murallas, iglesias y monasterios, arquitectura renacentista civil o catedrales como la de Guadix, que constituyen un auténtico regalo para el viajero.
Origen: Algeciras – Distancia: dos versiones (580 y 350 km respectivamente)
El recorrido de esta Ruta, que parte de la ciudad de Tarifa es la mejor forma de descubrir la herencia de los Almorávides y los Almohades, dinastías de origen africano que dejaron su impronta en numerosos vestigios arquitectónicos en al-Andalus.
El camino discurre por 400 kilómetros a lo largo de dos ramales por las provincias de Málaga y Cádiz, visitando poblaciones costeras, de campiña y de sierra. Después de visitar atractivas ciudades como Cádiz y Jerez de la Frontera, ambos ramales confluyen en Ronda (Málaga).
En su parte final, este camino transcurre por la Axarquía malagueña y sigue hasta llegar a Granada el recorrido descrito en el libro de viaje o “Rihla” de Ibn Battuta, viajero nacido en Tánger y que en sus relatos reflejó la sociedad del siglo XIV. Los restos musulmanes que encontramos en esta Ruta son esencialmente defensivos, tales como el castillo de Vélez Málaga.

Opción 1
Opción 2
Origen: Navas de Tolosa – Distancia: dos versiones (305 y 319 km respectivamente)
Patrimonio histórico-monumental y paisajístico se unen en este camino, jalonado por la interminable sucesión de los castillos y atalayas que constituyeron el impresionante sistema defensivo que edificaron tanto musulmanes como cristianos, pues estas tierras no cesaban de pasar de unas manos a otras durante los siglos XIII al XV. Parte de las Navas de Tolosa y discurre por las tierras de donde fue originaria la Casa Nasar, fundadores de la dinastía nazarí.
Fue una época de luchas por la propiedad del territorio. Por esta razón, todavía pueden observarse en esta ruta muchos de los restos de atalayas y castillos, como las torres de Torre Cardela, Iznalloz y Deifontes y los castillos de Cambil, Montejícar y Píñar, además de los baños árabes de Jaén. Al patrimonio monumental se une el natural. La ruta incluye escenarios naturales que sobrecogerán al visitante, como los Parques Naturales de Sierra Morena, Cazorla, Segura y las Villas.
Opción 1: Ramal Oeste (Úbeda)
Opción 2: Ramal Este (Andújar)
Origen: Córdoba – Distancia: dos versiones (200 y 222 km respectivamente)
La Ruta del Califato, que discurre entre Córdoba y Granada aúna un amplio patrimonio histórico-monumental y paisajístico de gran atractivo para el viajero, y una red ya desarrollada de infraestructuras y servicios.
El camino une Córdoba y Granada, capitales del al-Andalus califal y nazarí y fue uno de los más transitados en la Península Ibérica durante la Edad Media, ya que lo recorrieron mercaderes venidos de todo el mundo conocido que abastecían y comerciaban con estos importantes núcleos de población; fue también el camino del saber, las ciencias y las artes.
Córdoba fue la capital de la sabiduría del Occidente musulmán durante el período califal y una de las ciudades más adelantadas de su tiempo. Así lo escribió Ch. E. Dufourq: “En ningún momento, ni Roma ni París, las ciudades más pobladas del Occidente medieval cristiano, se acercaron siquiera al esplendor de Córdoba, el mayor núcleo urbano de la Europa medieval”.
La capital nazarí, Granada, y la Alhambra, la más preciada joya de la arquitectura hispano-musulmana, son el punto final de esta Ruta. Los asentamientos de distintas civilizaciones, y su antigüedad remota, confieren a Granada el carácter de crisol cultural que es perceptible en los numerosos monumentos de distintas épocas históricas.
Con estos recuerdos, la Ruta del Califato pretende fortalecer un nexo de unión entre las tres provincias por las que discurre –Córdoba, Jaén y Granada– y quiere actuar como motor de desarrollo de las poblaciones y zonas que la componen. El itinerario engarza alcazabas, castillos cristianos y fortalezas en parte árabes y en parte cristianas asomadas desde la cima de las montañas. El viajero podrá admirar, además, los bellos y accidentados paisajes del Parque Natural de las Sierras Subbéticas cordobesas que alternan fuertes y agrestes pendientes con praderas y riberas donde realizar tranquilas excursiones siguiendo antiguos senderos.

Opción 1: Ramal Norte
Opción 2: Ramal Sur
Origen: Huelva – Distancia: 487 km
Esta Ruta recorre los pasos que el escritor romántico y diplomático norteamericano Washington Irving siguió en 1829 fascinado por la riqueza y el exotismo de la civilización hispanoárabe unida a la admiración por la figura de Cristóbal Colón y el Descubrimiento de América que se inició un 3 agosto de 1492.
El camino transcurre entre La Rábida, en la provincia de Huelva, Sevilla y Granada, tres estaciones obligadas de este viaje que durante la primera mitad del siglo XIX proyectó la imagen romántica de Andalucía en Europa y América, atrayendo a multitud de artistas, escritores, curiosos y todo tipo de viajeros.
El autor organizó este viaje por los lugares colombinos, Moguer, Palos de la Frontera y La Rábida con el fin de documentarse mejor sobre el descubridor. Huelva es la puerta de entrada de la Ruta del escritor norteamericano por Andalucía.
Nuestra Ruta se complementa con los pueblos por los que pasó el viajero en su camino de ida y vuelta entre Sevilla y Huelva, todos ellos citados en su diario Visita a los lugares colombinos, Villarrasa, Niebla, La Palma y Villalba del Alcor. Este diario convirtió a Washington Irving en el impulsor de una bella y documentada narración del Descubrimiento de América.
Fruto de su permanencia en España y de sus viajes, Washington Irving escribió obras como Vida y viajes de Cristóbal Colón, Viajes de los compañeros de Colón, Cuentos de la Alhambra e Historia de la guerra de Granada.
La Ruta de Washington Irving parte de La Rábida famosa por su monasterio fundado a principios del siglo XV, donde Cristóbal Colón creó y gestionó su proyecto de hallar una nueva ruta hacia las Indias lo que le llevó a descubrir el continente americano. Desde Sevilla, ciudad en la que Washington Irving vivió durante 14 meses continua hacía Granada.
El camino que unía Sevilla y Granada tuvo un marcado carácter fronterizo. Esta arteria de comunicación fue establecida muchos siglos antes, en la Baja Edad Media y sirvió de vía comercial entre el sur peninsular cristiano y el reino nazarí de Granada.
De tregua en tregua, salían para Granada desde las campiñas sevillanas productos agrícolas y ganado que se trocaban por especias, colorantes, paños y sedas. Paisajes muy diferentes hacen de esta Ruta una de las más ricas no solo en patrimonio monumental sino también en espacios naturales, parajes, pueblos y ciudades repletas de evocaciones históricas, legendarias y literarias.
El trayecto une las capitales de las dos Andalucías tradicionales, la Baja y la Alta; dos llanuras, la campiña y la vega, separadas por un sugerente y variado paisaje.
Realiza incursiones a los lados de este eje central: al principio, por el norte, se acerca a Carmona, Marchena y Écija. Pasa por tierras de Antequera y más adelante se vuelve a desviar al norte, dirección a Montefrío e Íllora y por último visita Alhama de Granada, unos kilómetros al sur.
Irving quedó cautivado por la estampa de la ciudad a su entrada a Granada. Se instaló en la Alhambra donde escribió una de sus obras universales Cuentos de la Alhambra.
Origen: Almería – Distancia: dos versiones (232 y 203 km respectivamente)
Este camino que une Almería y Granada a través de las Alpujarras es una de las rutas más variadas y sorprendentes de Europa.
Partiendo del Mar Mediterráneo la Ruta atraviesa paisajes que impactan por su diversidad: el desierto de Tabernas, la cordillera más alta de la Península Ibérica, auténticos vergeles…, hasta llegar a la vega del río Genil.
Junto a la riqueza paisajística, en su recorrido encontramos restos de fortificaciones medievales, además de un valioso patrimonio arqueológico andalusí.
El legado de al-Andalus aún es posible admirarlo en numerosos ámbitos: la agricultura, la gastronomía, las tradiciones, y cómo no en su singular arquitectura, con sus característicos gruesos muros de piedra sobre los que descansan troncos de roble o castaño sosteniendo la cubierta, las pizarras y launas empleadas en los tejados, así como los típicos terraos y tinaos alpujarreños.
Partiendo de Almería, una vez que la Ruta llega a Lanjarón el camino continúa por el Valle de Lecrín y conduce a Granada tras atravesar el sur de su vega, al amparo de Sierra Nevada y sus maravillosas cumbres blancas.

Opción 1: Trevélez
Opción 2: Torvizcón
Origen: Algeciras – Distancia: 555 km
Esta ruta quiere dar a conocer la profunda relación humana, cultural, artística y científica que existió entre Oriente y Occidente así como la transmisión del legado grecolatino en Europa a través de al-Andalus. En el siglo X la civilización hispano-andalusí se encontraba en su cenit. En la encrucijada de la cultura cristiana, judía y musulmana, esta cuna de la literatura, de las ciencias y las artes no dejó de inventar, mezclando los legados de ambas orillas del Mediterráneo.
La Ruta de los Omeyas se inicia en Algeciras (al-Yazirat al-Jadra en árabe), puerta de entrada del Islam en la Península Ibérica, y donde se apostaron los nuevos conquistadores que cruzaron el estrecho de Gibraltar en el 711. Aquí reorganizó Tarik sus tropas ese mismo año antes de enfrentarse a los visigodos.

La ruta progresa hacia el corazón de la provincia de Cádiz, atravesando hermosos paisajes hasta llegar a Medina Sidonia. La ciudad de Sevilla poseía un dinámico y cosmopolita pasado cuando los musulmanes la conquistaron en el año 712. La Isbiliya árabe pasó a ser una de las principales ciudades de al-Andalus, de la que fue de manera efímera su capital. De aquí pasamos a la vecina Carmona, situada en la campiña sevillana y dónde se asentaron tribus árabes de Yemen, como los lbn Jaldún, familia del gran historiador del mismo nombre.
Siguiendo nuestro recorrido por el valle del Genil encontramos Écija, desde la cual desembocamos en la que fue capital del Califato omeya. Córdoba, centro espiritual y del poder omeya, capital de las artes y del saber, acogerá uno de los edificios más importantes del Occidente islámico, la Gran Mezquita, mandada levantar por el señor de al-Andalus Abderrahmán l.
En la provincia de Córdoba tendremos ocasión de hacer escala en tres localidades que tuvieron un importante papel estratégico y defensivo: Carcabuey, Priego de Córdoba y Zuheros. En Alcalá la Real, Jaén y su imponente Qalat (fortaleza), comenzará el tramo final de la ruta, que nos llevará a Almuñécar (al-Munakab), puerto de entrada del exiliado emir omeya Abderramán I, conocido como al-Dajil (el Inmigrado). Finalmente alcanzaremos Granada, cuyo origen se remonta a la ciudad hoy desaparecida de Madinat Ilbira.



